No sé ustedes, pero muchas veces he pensado que tengo eso de las personalidades múltiples.
Como si dentro de mí hubiera muchas voces hablando sobre un mismo tema que nos convoca a todas aquí adentro.
Todas somos Anastasia, pero cada una tiene su particularidad:
- Está la que es mejor en las discusiones porque se acuerda de todo.
- La que es buena onda y se ríe por todo para relajar el ambiente (que antes pensábamos que era lo más), pero detrás de esa risa hay una infancia traumatizada, donde esa herramienta dependía de que mi mamá no se gatillara y no me gritara.
Anyway, volviendo a lo de las personalidades…
Pensaba qué importante es decidir a quién ponemos a cargo en la mayoría de las situaciones.
Porque, finalmente, no es lo que te pasa, sino cómo reaccionas a ello.
Y el “cómo” depende de qué personalidad esté al mando en ese momento.
Yo trato de que esté a cargo Anastasia la sabia: la que escucha antes de responder, que evalúa cada experiencia y decide si vale la pena o no el gasto energético… considerando, además, que ahora sé que este cerebro es TDAH.
También pensaba que, si no son “personalidades”, podrían ser simplemente dos voces extra dentro de ti:
- La voz del pequeño villano: la que te dice que todo está mal, que no es suficiente, que deberías hacerlo mejor, que por qué no hiciste eso que querías o se te ocurrió primero… esa voz que te baja, que te mete miedo y te deja sin acción.
- La voz de tu mejor amiga (la Bestie): como cuando algo te pasa y lo primero que te dices es como si le hablaras a tu mejor amigo, con cariño y sin juicios.
No te trates como tu propio villano.
Y no olvidemos la tuya tuya esa conectada con Dios, ese tú más auténtico, normalmente es ese que siente como: «ya no tiene que demostrar nada a nadie»..
¿Se entiende?
Bueno… yo y mis otras “yo” nos despedimos.
Saludos, terricola🖖.
A♡