¿Alguna vez te has considerado una inspiración?
Pregunto porque es normal para mi escuchar a las personas que desean inspirar a otras, y comienzan a subir fotos y videos a redes sociales en sus actividades diarias, lo que comen, lo que beben, lo que hacen y lo que piensan.
Es curioso que inspirar, en su etimología latina proviene de inspirare que significa literalmente: respirar.
Si eso aún no cambia tu forma de inspirar entonces, sigue leyendo. Estamos inspirando todos los días, inspiramos por instinto humano, es parte de las funciones elementales para vivir.
Eso, por lógica, nos lleva a que todas aquellas «inspiraciones» en redes sociales, en realidad llevan otro nombre.
Pon atención a la inspiración que te da vida, la tuya.
Inspirate todos los días, con tu nariz, fuerte. Me parece que sería un asunto de poca gratitud, pensar que Dios nos puso una nariz solo para modificarla.
La nariz como parte de la maravillosa máquina biológica que habitamos es la fuente rica de «Oxido Nítrico».
Inspirar por por la nariz, además tiene beneficios para toda la vida:
- Evitas alergias, gracias a los filtros avanzados de tu nariz.
- Fortaleces el nervio vago, quién es el responsable de ayudar al sistema nervioso en activar ese estado de calma donde tu cuerpo se regenera y sana.
- Los músculos respiratorios funcionarán mejor, en especial tu diafragma.
- Claridad y desempeño en todos tus días.
Regresando a las redes sociales, ¿que pasaría si en ves de preguntarnos como inspirar a otros? nos preguntamos: ¿Cómo usar nuestras inspiraciones para ayudar a otros?
¿Cómo expande esa pregunta a nuestro cerebro?
«Hasta que lo inconsciente no se haga consciente, el subconsciente seguirá dirigiendo tu vida y tú le llamarás destino». Carl Jung
Inspirar adecuadamente activa el sistema parasimpático, lo que nos permite estar en estados de paz, mientras más conscientes hagas tus inspiraciones, más impacto podrás ver en tu cuerpo y especialmente en tu cerebro.
¿Y que nombre le podemos poner a las falsas inspiraciones de redes sociales?
A mi me gusta llamarle Admiración, vamos admirando lo que deseamos, y mucho lo integramos a nuestras vidas.
El término “admirar” encuentra sus raíces en el latín ‘admĭrāri’, el cual se compone del prefijo ‘ad’, que denota cercanía o dirección hacía, y ‘mĭrāri’, que significa mirar o contemplar. Este contexto etimológico sugiere una acción de mirar cercanamente, con asombro y respeto, lo que ha perdurado en la evolución del significado de la palabra.
Llegando a un cierre lógico pero profundamente espiritual, te pregunto: ¿Estás usando tus inspiraciones diarias para crear admiración?
Y no me puedo ir tranquilo a dormir sin preguntarte también: ¿A quién admiras mientras inspiras?
Habrá quienes admiren a Dios, o a su artista favorito, lo importante es estar conscientes de que esas admiraciones van moldeando nuestra realidad.
Nos leemos pronto.
Miguel
Nota al pie: Te comparto un reto de lectura muy especial, que te prometo, permitirá que tengas una perspectiva nueva de como funciona el cuerpo y en general el universo en el que vivimos. ¿Que dices, te apuntas?