El dolor me hace iniciar cambios que en otras circunstancias, no haría.
Es un compañero que en el camino, minimiza los placeres y la buena compañía.
Es egoísta, exige mi atención la mayor parte del tiempo.
Es visionario. Me hace pensar en el futuro de manera amplia, casi podría definir el final de la vida.
Es paciente para transitar a través del tiempo.
Es psicodélico cuando transforma las realidad que me tocan vivir.
Es transformador, algunos segundos parecen horas.
Es generativo. Tan generativo que podría estar conversando con personas que nadie mas observa.
Es un maestro. Frecuentemente me enseña sobre aquello que vale la pena aprender.
Es pasajero. Efímero. Transitorio y circunstancial.
Comúnmente toma sus maletas y se va, sin despedirse.