Ahora pasaremos a hablar del cuarto Chakra, este se encuentra en nuestro pecho, abarca lo que es el corazón y la parte superior de los pulmones, su color es el verde y el mantra con el que se activa es YAM.
Cuando este chakra está perfectamente equilibrado, somos capaces de dar y recibir amor, nos mostramos cariñosos, empáticos, compasivos, escuchamos a los demás, nuestras relaciones son sanas, hay armonía, alegría y amor propio.
En cambio, cuando está desequilibrado, las personas suelen ser celosas, posesivas, frías, intolerantes, solitarias, egoístas, vengativas, rencorosas, inexpresivas en sus emociones, codependientes, amargados, críticos, aferrados, con enredos emocionales y muestran un sacrificio excesivo hacia los demás cuando la relación no es proporcional.
Así que te traigo una meditación que te ayudará a equilibrarlo:
Ya que estés en un lugar y en una posición cómoda, y hayas hecho las respiraciones pertinentes para relajar toda la musculatura de tu cuerpo, y tu mente ya esté predispuesta para recibir la visualización, te invito a que visualices lo siguiente:
Observas como tu entorno es totalmente verde, y por muy raro que parezca, con solo ver este color sientes paz, pero quieres sentir esa paz dentro de ti, entonces empiezas a respirar profundamente, y con cada respiración tus pulmones se van llenando de este color.
Mantienes esa respiración y observas como tu cuerpo se va llenando en este color verde, te llena de una sensación de bienestar.
Y de manera consciente, centras toda esa energía verde en tu corazón, vas acumulando todo ese color en esa parte, observas que ese color se ha transformado en un color verde esmeralda, y brilla mucho, mucho, mucho.
En este momento suelta esa necesidad de poder, y déjate sentir lo que tu corazón quiere expresarte, escúchalo, puede que lleguen momentos en que quieras llorar, hazlo, suéltalo, abraza ese sentimiento y acéptalo, porque solo aceptándolo podrás trabajar en ello.
Después de experimentar esa catarsis, vuelve a llenar tu corazón del color verde esmeralda, siente como vibra con el latir de tu corazón.
Ahora piensa en alguien a quien amas, observa que está haciendo en este momento, conecta su corazón al tuyo y envíale esta misma energía de color verde. Conecta con amor. Ahora suéltalo y deja que siga su camino.
Ahora llega a tu mente una persona que tú conoces, y que sabes perfectamente que está pasando por una mala situación, conecta con esa persona desde el corazón, y mándale apoyo y comprensión en color verde, esa persona necesita ese pequeño impulso que nace en el corazón y tú le estás enviando ese hermoso regalo.
Si te sientes cansado, puedes parar, sino, te propongo que visualices a alguien a quien tú has dañado, sea intencionalmente o no, piensa en esa persona, y en los sentimientos que tienes hacia ella (pena, cariño, etc.), conecta su corazón al tuyo y hazle llegar tu sentir. Por el contrario, si tu sentir hacia esa persona son sentimientos de venganza, de rencor, o alguno semejante, te sugiero que conectes su corazón al tuyo, y hagas un esfuerzo por enviarle tu energía verde, OJO, no tienes que drenar esa energía, solo debes compartirla, y mientras lo hagas, intenta comprender a esa persona, intenta no juzgar. Es difícil, pero con el pasar de los días será más fácil.
Después de haberte desconectado de la última persona (segunda o tercera), procede a realizar tus tres respiraciones más profundas, mientras vas poco a poco moviendo tu cuerpo, siente como esa vibra verde sigue contigo, cuando te hayas incorporado por completo, agradece esta experiencia y también la oportunidad de tener vida y poder tener todo tipo de experiencias maravillosas.
Te espero en una siguiente meditación.